Paste your Google Webmaster Tools verification code here

Por qué es importante vacunar a mi hijo

img_por_que_es_importante_vacunar_a_mi_hijo_40156_300

Seguir al pie de la letra el calendario de vacunación establecido por el pediatra es un proceso que muchos padres no se cuestionan, sin embargo otros sienten duda acerca de si los antígenos introducidos en el cuerpo del pequeño podrían afectar su salud de forma importante. Lo primero que debemos tener claro es que al no vacunar al pequeño ponemos en riesgo su sensible sistema inmune, que está desprotegido ante un importante número de virus. La vacunación es necesaria, y en este artículo de unComo.com te explicamos por qué es importante vacunar a tu hijo además de abordar algunas polémicas generadas entorno a este tema.

 

  • ¿Cómo funcionan las vacunas?


    Las vacunas han sido uno de los avances más importantes y revolucionarios de la medicina, cuando recibimos una vacuna el líquido introducido en nuestro organismo fomentará la producción de anticuerpos contra un virus determinado, haciendo que desarrollemos microorganismos capaces de defendernos contra ese virus y, en algunos casos, otorgarnos inmunidad contra el patógeno por un determinado tiempo.

    Existen vacunas que duran determinada cantidad de años y que luego requerirán de refuerzos, y otras que solo se aplicarán una vez en la vida del infante.

    ¿Cómo funcionan las vacunas?
  • El sistema inmune del bebé


    No es un secreto para nadie que el sistema inmunológico de un bebé desde su nacimiento y hasta alcanzar al menos los 5 años de edad es muy sensible. Los niños son más propensos al contagio de determinadas enfermedades y su exposición a entornos en los que se suelen acumular virus y bacterias, como las guarderías y colegios, los hacen aún más susceptibles.

    Por este motivo es que los pediatras coinciden en la importancia de la vacunación, y es que estas permiten fortalecer el sistema inmunitario del niño al protegerlo contra algunas de las enfermedades más comunes de la infancia y contra otras que si bien se encuentran erradicadas o parcialmente erradicadas, podrían afectar severamente su salud de contraerlas.

  • Por qué es importante vacunar a mi hijo


    Las vacunas son la única alternativa para proteger a nuestros niños contra enfermedades muy comunes en la infancia como la varicela, el rotavirus, el sarampión, el neumococo o la rubeola, pero también contra otras condiciones que aunque se encuentren parcialmente erradicadas podrían comprometer gravemente el bienestar del niño, como es el caso de la difteria, la tosferina o la poliomelitis.

    Pero esta medida no solo ayuda a proteger la salud y el bienestar del pequeño sino también el de su entorno al impedir que el niño se convierta en portador y fuente de contagio de importantes virus.

    Por qué es importante vacunar a mi hijo
  • Polémica que relaciona la vacunación con el autismo


    Pero ¿por qué algunos se cuestionan el hecho de vacunar a sus hijos? En muchos casos se debe a la relación que se ha establecido entre la vacunación y el desarrollo del autismo en niños pequeños.

    Esta relación se presenta debido a que durante 70 años muchas vacunas empleaban un conservante para evitar la formación de hongos conocido como timerosal, que contiene un pequeño compuesto de mercurio del tipo etil mercurio. Como es del conocimiento público elevadas dosis de mercurio en el organismo pueden influir en el desarrollo cognitivo de los niños pequeños, conduciendo a un posible autismo. Sin embargo estas reacciones solo se han visto en los compuestos de metil mercurio, presente por ejemplo en determinados tipos de pescado que no deben ser ingeridos por niños menores de 2 años.

    Extensas investigaciones científicas han intentado comprobar si el etil mercurio puede producir la misma reacción sobre el sistema nervioso, pero los resultados han demostrado que no y que por tanto no existe ninguna relación entre el timerosal y el autismo. A pesar de ello, y para mayor tranquilidad de los padres, este conservante ha sido retirado de la mayor parte de las vacunas, medicamentos y alimentos que lo contenían con el fin de aumentar la seguridad de la población y reducir al mínimo la posibilidad de que nuestro cuerpo acumule mercurio por la ingesta de medicamentos o ciertos alimentos.

    Las distintas asociaciones de pediatría del mundo así como un una gran cantidad de estudios científicos refutan las teorías surgidas durante los años 90 acerca de que el timerosal era responsable de casos de autismo en Estados Unidos. Aunque para muchos la polémica continúa activa, no hay pruebas científicas que la respalden por lo que la vacunación continúa siendo la forma más efectiva de prevenir una importante cantidad de enfermedades infantiles causadas por diversos virus.

 

 


También te podría gustar...